El 40% de los niños y adolescentes uruguayos sufre violencia en sus hogares, reveló Unicef

4 de cada 10 menores de entre 2 y 14 años fueron sometidos a algún método de violencia de disciplina en el hogar, lo que equivale a aproximadamente 222.000 personas.

Una encuesta presentada ayer por Unicef muestra que 4 de cada 10 niños y adolescentes uruguayos fueron sometido a algún método de violencia de disciplina en el transcurso del último mes, por parte de su padre, madre o tutor. Son aproximadamente 222.000 personas.

De acuerdo con esta encuesta, 1 de cada 3 menores de entre 2 y 14 años fue víctima de algún tipo de agresión psicológica, mientras que el 16,1% recibió castigos físicos. La aplicación de métodos de disciplina violenta, indica Unicef, se registra en hogares de todos los sectores socioeconómicos del país.

Los resultados de la Encuesta Nacional sobre Violencia hacia Niños, Niñas y Adolescentes, realizada por Equipos Consultores, fueron presentados este jueves por el Ministerio de Desarrollo Social y Unicef en la sede de Presidencia.

La última había sido hecha en 2013. En ese entonces, el 54,6% de los menores de entre 2 y 14 años había sufrido violencia. En 2025 el porcentaje descendió a 39,3%. “Los niños y niñas más pequeños, de dos a cuatro años, son los más expuestos a la violencia física”, señala el informe.

“En Uruguay no se produce información periódica y sistemática sobre la prevalencia de la violencia hacia niños, niñas y adolescentes en distintos ámbitos”, afirma Unicef. Esto limita la posibilidad de diseñar e implementar políticas públicas eficaces, añade, “que garanticen entornos seguros” para la infancia y la adolescencia.

El representante de Unicef en el país, Francisco Benavides, señaló que la violencia contra las infancias “no es un fenómeno simple” y tiene “raíces y dinámicas” comunes con la sufren las mujeres, pero se puede erradicar en países “con la voluntad, la institucionalidad”, como la que tiene Uruguay.

Por su parte, el director nacional de Desarrollo Social, Nicolás Lasa, resaltó la importancia de este trabajo metodológico y su contribución al diseño de las políticas públicas basadas en la evidencia. las autoridades no quieren “que la violencia tenga la última palabra”, expresó.

Fuente: m24